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El agua caliente huele a huevos podridos: por qué pasa y cómo eliminarlo

5 de Julio, 2026EmilioAgua caliente
El agua caliente huele a huevos podridos: por qué pasa y cómo eliminarlo

Solo huele el agua caliente, no la fría

La pista más importante para entender este problema es sencilla: si el olor a huevos podridos aparece únicamente al abrir el grifo de agua caliente y desaparece con el agua fría, el origen está casi siempre dentro del termo eléctrico o del acumulador, no en la red de suministro. Si también huele el agua fría, entonces el problema viene del propio agua de entrada (un pozo, un depósito comunitario o una tubería estancada) y hay que investigar por otro camino.

Ese olor característico lo produce un gas llamado sulfuro de hidrógeno. Aunque huele fatal, en las concentraciones que aparecen en el agua doméstica no es tóxico ni peligroso para la salud. Es, sobre todo, una molestia que afecta a la ducha, al fregadero y a cualquier uso de agua caliente.

Por qué se forma el gas dentro del termo

Dentro de un termo eléctrico conviven tres ingredientes que, juntos, generan el olor. El primero es el agua templada y estancada del depósito, un ambiente ideal para ciertas bacterias inofensivas que reducen los sulfatos presentes en el agua. El segundo es el ánodo de sacrificio, casi siempre de magnesio, que protege el depósito de la corrosión. El tercero es la propia química del agua de la zona.

Cuando esas bacterias entran en contacto con el magnesio del ánodo, la reacción libera sulfuro de hidrógeno, que es justo lo que huele. Por eso el problema aparece más en termos que llevan tiempo sin usarse, en segundas viviendas, o cuando la temperatura del agua se ha bajado demasiado para ahorrar y ya no llega a matar esas bacterias.

Cómo eliminarlo paso a paso

Hay varias medidas, de la más simple a la más definitiva:

  • Subir la temperatura. Poner el termostato del termo a 60-65 grados durante unas horas hace un choque térmico que elimina buena parte de las bacterias. Como ventaja añadida, esa temperatura también previene la legionela. Mantén el termo por encima de 55 grados de forma habitual.
  • Vaciar, limpiar y desinfectar el depósito. Cerrar la entrada de agua, cortar la corriente, vaciar el termo y aclararlo bien arrastra los sedimentos y las bacterias acumuladas en el fondo. Un profesional puede añadir una desinfección suave del interior.
  • Cambiar el tipo de ánodo. Si el olor vuelve una y otra vez, la solución más duradera es sustituir el ánodo de magnesio por uno de aluminio-zinc o por un ánodo electrónico de corriente impresa, que protege el depósito sin alimentar la reacción que genera el gas.

Cuándo conviene llamar a un profesional

Subir la temperatura lo puede hacer cualquiera, pero vaciar el termo, desinfectarlo y sobre todo cambiar el ánodo implican cortar la luz, manejar agua muy caliente y desmontar piezas con cuidado. Si el olor persiste después del choque térmico, o si notas además agua turbia, ruidos o menos agua caliente de lo normal, es señal de que el termo pide un mantenimiento completo. Aprovechar esa visita para revisar el estado del ánodo y limpiar la cal deja el aparato listo para varios años más y hace que ese olor a huevos podridos no vuelva a aparecer.

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