Volver al blog

La bomba de condensados de la caldera: para qué sirve, ruidos y averías

25 de Julio, 2026EmilioAverías
La bomba de condensados de la caldera: para qué sirve, ruidos y averías

Qué es la bomba de condensados y por qué la lleva tu caldera

Las calderas de condensación aprovechan mucho mejor el calor de los gases de combustión y, al hacerlo, generan un agua ligeramente ácida que llamamos condensado. Ese agua tiene que salir de la caldera y llegar a un desagüe. Lo normal es que caiga por gravedad a través de un tubo con pendiente continua hasta el bajante, el sifón del fregadero o un sumidero cercano. Pero cuando la caldera está instalada lejos de cualquier desagüe, o por debajo de él, la gravedad no basta. En esos casos se coloca una pequeña bomba de condensados: una caja de plástico con un depósito, un flotador y un motor que va acumulando el agua y la expulsa a presión, por un tubo fino, cuando alcanza cierto nivel.

Cómo saber si tu instalación la lleva

No todas las calderas de condensación tienen bomba. Solo se instala cuando no hay un desagüe por gravedad a mano. Para reconocerla, mira debajo o al lado de la caldera: verás una cajita del tamaño de un libro, casi siempre blanca o gris, con un tubo transparente flexible que sale hacia arriba en dirección a un desagüe alto. Si oyes un zumbido corto e intermitente cada cierto tiempo, aunque no estés usando agua caliente, es la bomba vaciándose. Es un ruido normal mientras sea breve.

El reflujo de agua: un ruido molesto pero típico

Una queja muy habitual es que, justo después de que la bomba termina de expulsar, se oye cómo parte del agua del tubo vuelve hacia atrás y cae de nuevo al depósito con un gorgoteo. Ese reflujo suele deberse a que el tubo de salida es demasiado largo o sube demasiado, y a que la válvula antirretorno de la bomba no cierra del todo. Si la válvula está sucia o desgastada, deja pasar el agua de vuelta. A veces basta con limpiarla; otras hay que sustituir la bomba entera, porque la válvula va integrada.

Averías más frecuentes

El flotador es la pieza que más falla. Con el tiempo, la cal y una especie de lodo blando se acumulan en el depósito y bloquean el flotador, de modo que la bomba no arranca cuando debe y el agua rebosa por debajo de la caldera. Otras veces el motor se quema y el condensado se acumula: muchas calderas detectan ese nivel y se bloquean para no seguir generando agua que no puede evacuar, mostrando un aviso de avería. Y si el tubo de salida se dobla, se obstruye o se hiela en un tramo que pasa por una zona fría, el resultado es el mismo: agua estancada y bloqueo.

Mantenimiento y cuándo llamar al técnico

Un mantenimiento sencillo alarga mucho su vida. En la revisión anual conviene abrir el depósito, limpiar el flotador y el fondo del lodo ácido, y comprobar que el tubo de salida mantiene su pendiente y no queda pinzado detrás de un mueble. Si ves agua bajo la caldera, oyes que la bomba trabaja sin parar o la caldera te da un aviso relacionado con el nivel de condensados, apágala y avisa a un instalador autorizado. No taponar nunca el tubo para silenciar el ruido: el agua tiene que salir sí o sí, y el condensado es corrosivo para suelos y muebles.

Foto de portada: "Calderacondensació" de Chixoy, bajo licencia CC BY-SA 3.0.

¿Necesitas ayuda profesional?

Estamos a tu disposición para cualquier consulta o presupuesto sin compromiso en Madrid, Toledo y Parla.