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El agua de condensados moja la placa de la caldera: corrosión y averías eléctricas

26 de Julio, 2026EmilioAverías
El agua de condensados moja la placa de la caldera: corrosión y averías eléctricas

Los condensados de la caldera son agua ácida

Las calderas de condensación son muy eficientes porque aprovechan el calor de los humos, pero a cambio generan agua de condensación: un líquido ligeramente ácido que hay que evacuar por un tubo hasta el desagüe. Mientras ese circuito funciona, no hay problema. La avería aparece cuando el agua se escapa por donde no debe y acaba goteando dentro de la propia caldera, sobre la electrónica y las conexiones. Es un fallo silencioso que empieza pareciendo un problema eléctrico caprichoso.

Por dónde se escapa el condensado hacia la placa

El punto más habitual es el sifón (la trampilla antiolores) y sus juntas: si está mal encajado, agrietado o se ha secado, gotea por debajo. También el propio tubo interno de condensados, un empalme flojo o una bandeja de recogida obstruida pueden desviar el agua hacia el interior. Una vez suelta, el agua ácida busca el punto más bajo y con frecuencia encuentra la placa de control, los conectores del ventilador o los electrodos de encendido. Ahí empieza la corrosión: contactos verdosos, regletas oxidadas y pistas de la placa comidas.

Los síntomas que despistan

Como no se ve agua por fuera, los avisos parecen eléctricos y aleatorios. La caldera se bloquea sin patrón, da errores distintos según el día, se resetea sola, el ventilador arranca a destiempo o el display parpadea. Muchas veces se cambia una pieza, funciona unos días y vuelve a fallar, porque la humedad sigue trabajando sobre los contactos. La pista definitiva aparece al abrir la carcasa: gotas o cercos blanquecinos sobre la electrónica y óxido en tornillos y conectores.

Una revisión mal hecha lo agrava

Este fallo se ceba con las calderas a las que se les pasa una revisión superficial. Si el técnico se limita a mirar los valores de combustión y no comprueba el sifón, el recorrido del condensado y el estado de la bandeja, la fuga sigue ahí, mojando la placa entre visita y visita. Una revisión seria incluye limpiar y verificar el sifón de condensados, comprobar que evacúa bien y revisar que no haya humedad ni corrosión dentro del aparato.

Qué hacer

Si sospechas de este problema, apaga la caldera y avisa a un instalador autorizado: mezclar agua y electrónica en un aparato de gas no es algo para dejar correr. La reparación pasa por localizar y sellar la fuga, limpiar el sifón, secar bien la zona y, según el estado, limpiar los contactos o sustituir la placa y los conectores dañados. Cuanto antes se corte el goteo, más barato sale: secar una fuga reciente cuesta poco; cambiar una placa corroída, bastante más. Y conviene revisar también que el tubo de condensados exterior no esté obstruido ni helado, porque un atasco aguas abajo es muchas veces el origen de todo.

Foto de portada: "Combi boiler repair" de Heatable, bajo licencia CC BY 2.0.

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