Mancha de humedad en el techo por la ducha: cómo localizar la fuga

La humedad aparece lejos del origen
Cuando sale una mancha en el techo del piso de abajo o en el nuestro justo debajo del plato de ducha, el primer instinto es picar por donde está la mancha. Es un error, porque el agua rara vez cae en vertical: se filtra por una junta, corre por encima del forjado o por una tubería y aparece a metros de donde realmente se escapa. Localizar el punto exacto antes de romper nada ahorra mucho dinero y muchos destrozos.
Los puntos por los que pierde una ducha
Una ducha puede filtrar agua por varios sitios y conviene conocerlos para descartarlos uno a uno.
La silicona y las juntas del plato
Es la causa más común y la más barata de arreglar. Con los años, la silicona que sella el plato de ducha contra la pared se despega, se agrieta o cría moho, y el agua se cuela por detrás cada vez que te duchas. Suele notarse porque la fuga solo aparece cuando el agua salpica las paredes, no cuando el plato está simplemente lleno.
El desagüe y el sifón
El desagüe del plato, la goma que lo une al sumidero y el sifón bajo la ducha son otro sospechoso habitual. Aquí la fuga aparece al dejar correr el agua por el desagüe, aunque las paredes estén secas. Una junta reseca o una conexión floja bastan para provocar un goteo constante que acaba manchando el techo de abajo.
La grifería empotrada
Si la ducha lleva grifo monomando o termostático empotrado en la pared, las conexiones van ocultas bajo el alicatado. Una fuga en esas tuberías a presión es más seria porque pierde agua aunque no te estés duchando, y suele dar una mancha que crece sola con el tiempo. Es la avería que más justifica llamar a un profesional.
La mampara y el rebosadero
Por último, una mampara mal sellada o mal ajustada deja escapar agua al suelo del baño, que termina filtrándose por las juntas del alicatado. Revisa también que el agua no salpique fuera del plato.
Cómo hacer las pruebas para localizarla
La forma más sencilla de acotar el problema es ir probando por partes. Tapa el desagüe, llena el plato de agua y espera: si no aparece la mancha, el desagüe no es. A continuación deja correr el agua por el sumidero un buen rato: si ahora sí gotea, el problema está en el desagüe o el sifón. Por último, con el plato vacío, moja bien las paredes y la unión con el plato; si la fuga surge solo entonces, el culpable es la silicona o el alicatado. Estas pruebas, hechas con paciencia y observando el techo de abajo, permiten señalar el origen sin picar a ciegas.
Cuándo llamar a un profesional
Si las pruebas apuntan a la silicona o a la mampara, es una reparación sencilla que casi cualquiera puede abordar. Pero si sospechas de la grifería empotrada o de una tubería bajo el alicatado, o si la mancha reaparece por más que sellas, conviene avisar a un profesional con los medios para detectar fugas ocultas sin destrozar el baño. Actuar pronto evita que la humedad estropee el forjado, el techo del vecino y acabe en una obra mucho mayor.
Foto de portada: "Bathroom ceiling - BEFORE" de sermoa, bajo licencia CC BY-SA 2.0.
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