El termo eléctrico gotea o pierde agua: causas y cuándo cambiarlo

No todas las fugas del termo son iguales
Ver agua o un reguero de óxido debajo del termo eléctrico asusta, pero el diagnóstico cambia mucho según de dónde salga el agua. Antes de decidir si se repara o se cambia, hay que localizar el punto exacto de la fuga.
Fuga por la válvula de seguridad
Es lo más frecuente y muchas veces no es una avería. La válvula de seguridad (la que tiene una palanca y un pequeño tubo hacia abajo) gotea cuando el agua se calienta y se dilata dentro del depósito. Un goteo puntual mientras calienta es normal. Si gotea sin parar, puede ser que la válvula esté sucia o que la presión de entrada sea demasiado alta. En ese caso se limpia la válvula o se instala un vaso de expansión sanitario.
Fuga por las conexiones o la resistencia
Si el agua sale por las tuercas de entrada y salida de agua, muchas veces basta con reapretar o cambiar las juntas. Si sale por la zona de la resistencia o el termostato (la tapa inferior), la junta de la brida puede estar dañada. Es una reparación asumible siempre que el depósito esté en buen estado.
Fuga por el propio depósito
Esta es la mala noticia. Si el agua sale del cuerpo del termo, con óxido acompañando, significa que la cuba interna se ha perforado por corrosión. No tiene reparación: hay que cambiar el termo. Suele pasar en aparatos de más de 8-10 años a los que no se les ha revisado el ánodo de sacrificio.
El papel del ánodo
Dentro del termo hay un ánodo de magnesio que se corroe para proteger el depósito. Cuando se consume del todo, la corrosión empieza a atacar la cuba. Revisar y sustituir el ánodo cada pocos años alarga muchísimo la vida del aparato y evita justamente ese agujero por óxido.
Entonces, ¿reparar o cambiar?
- Goteo por la válvula de seguridad: se ajusta o se limpia, aparato salvado.
- Fuga por juntas, conexiones o resistencia: reparación económica si el depósito está sano.
- Agua saliendo del depósito con óxido: sustitución obligatoria.
Como regla práctica, si el termo pasa de los 10 años y la fuga viene del cuerpo, casi siempre compensa cambiarlo por uno nuevo más eficiente antes que insistir en reparaciones que no van a durar.
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