Volver al blog

El termo eléctrico falla: no calienta o pierde agua

4 de Julio, 2026EmilioAgua caliente
El termo eléctrico falla: no calienta o pierde agua

Las dos averías más frecuentes del termo

Un termo eléctrico da pocos problemas, pero cuando falla suele ser de dos maneras: pierde agua (gotea o mancha de óxido debajo) o no calienta aunque tenga corriente. El diagnóstico es distinto en cada caso. Como siempre que se mezcla agua y electricidad, antes de tocar nada por dentro, corta la corriente del termo en el cuadro.

El termo pierde agua: de dónde sale importa mucho

Fuga por la válvula de seguridad

Es lo más frecuente y muchas veces no es una avería. La válvula de seguridad (la de la palanca y el tubito hacia abajo) gotea cuando el agua se calienta y se dilata dentro del depósito: un goteo puntual mientras calienta es normal. Si gotea sin parar, puede estar sucia o la presión de entrada ser demasiado alta; se limpia la válvula o se instala un vaso de expansión sanitario.

Fuga por las conexiones o la resistencia

Si el agua sale por las tuercas de entrada y salida, muchas veces basta con reapretar o cambiar las juntas. Si sale por la zona de la resistencia o el termostato (la tapa inferior), la junta de la brida puede estar dañada. Reparación asumible si el depósito está sano.

Fuga por el propio depósito

La mala noticia. Si el agua sale del cuerpo del termo, con óxido acompañando, la cuba interna se ha perforado por corrosión. No tiene reparación: hay que cambiar el termo. Suele pasar en aparatos de más de 8-10 años a los que no se revisó el ánodo de sacrificio, que es la pieza que se corroe para proteger la cuba.

Regla práctica: goteo por la válvula, se ajusta; fuga por juntas o resistencia, reparación económica; agua saliendo del depósito con óxido, sustitución obligatoria. Si el termo pasa de 10 años y la fuga viene del cuerpo, casi siempre compensa cambiarlo por uno nuevo y más eficiente.

El termo no calienta aunque llega corriente

Es de las averías más desesperantes, porque a veces se cambia la resistencia y los termostatos y el problema sigue: señal de que la causa estaba en otro sitio.

Empieza por lo básico

Comprueba que el termostato está subido (60 grados es buena referencia), que no ha saltado el diferencial ni el magnetotérmico, y que el enchufe o la conexión no tienen un falso contacto. Un termo consume bastante y necesita una línea en condiciones.

El botón de rearme del limitador de seguridad

Casi todos los termos llevan un limitador térmico, un pequeño botón (a menudo rojo) junto al termostato que corta la resistencia si el agua se sobrecalienta. Si ha saltado, el termo tiene corriente pero no calienta: exactamente este cuadro. Se rearma pulsándolo con la corriente cortada. Pero si vuelve a saltar, no es casualidad: suele avisar de un termostato pegado o de una resistencia con problemas.

La cal, la gran culpable silenciosa

En agua dura, la resistencia se cubre de una costra caliza que aísla: calienta, pero ese calor no pasa bien al agua. Resultado: tarda una eternidad, consume mucho y hace saltar el limitador. Si al desmontar ves la resistencia forrada de cal, ahí tienes la explicación aunque la pieza sea reciente.

Cuando ya cambiaste resistencia y termostatos

Sé metódico: con un polímetro, verifica que llega tensión a los bornes de la resistencia cuando el termostato pide calor. Si llega y no calienta, la resistencia (aunque sea nueva) está abierta o mal conectada; si no llega, el corte está antes (termostato, limitador o cableado). Comprueba también que la sonda del termostato nuevo asiente a fondo en su vaina, y repasa falsos contactos y bornes flojos. En termos con dos resistencias, mide cada una: si solo falla una, calienta a medias.

Cuándo llamar al profesional

Si has verificado tensión en la resistencia, descartado la cal, rearmado el limitador y sigue sin calentar —o si el limitador salta una y otra vez, o la fuga viene del cuerpo del depósito— es momento del técnico. Un termo mezcla agua a presión y electricidad, y una avería que se resiste suele esconder una resistencia con fuga a masa o un depósito tocado que conviene diagnosticar con instrumentos y sin riesgos.

¿Necesitas ayuda profesional?

Estamos a tu disposición para cualquier consulta o presupuesto sin compromiso en Madrid, Toledo y Parla.